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Una fecha FIFA más en calendario futbolero y los días para el Mundial aparentan más finitez que de costumbre. Esta noche, Zurich albergó el encuentro amistoso entre Portugal y Egipto, dos selecciones que competirán en sus respectivos grupos en la Copa del Mundo de este verano. Egipto, cuya máxima figura es el delantero Mohamed Salah, integra el grupo A, que lo completan la anfitriona Rusia, Uruguay y Arabia Saudita. Por su parte, Portugal comparte grupo con la difícil España, Marruecos e Irán. Esta noche, el partido enfrentaba a dos grandes selecciones encabezadas ambas por dos técnicos con basta experiencia, Fernando Santos y el argentino Héctor Cúper, pero en el césped, se veían las caras dos de los jugadores en mejor estado de forma en la actualidad: Cristiano Ronaldo (como casi siempre) y el extremo del Liverpool, Salah. Demás está decir que, por lo menos, era un duelo que prometía mucho.

Fue un juego de ida y vuelta pero lento, que se vio interrumpido más por las impresiciones que por otra cosa. A pesar de las lesiones, ambas selecciones intentaron disponer a sus once mejores jugadores sobre el césped. Fernando Santos alineó a Beto en el arco, Cedric y Raphael en las bandas junto a Bruno Alves y Rolando, el central del Olympique de Marsella, en la mitad. En la zona de volantes Rubén Neves, del Wolverhampton, y Moutinho manejaron la zona medular dejando en banda a Bernardo Silva, por izquierda, y a Joao Mário por derecha. Cristiano y André Silva completaban el once como referencias de ataque.

La selección egipcia salió con todo su arsenal a por el partido. Los centrales del West Bromwich Albion de Inglaterra, Hegazi y Gabr, compartieron la última línea defensiva mientras que Mohamed Elneny, del Arsenal, agarró los hilos del mediocampo para generar las jugadas de peligro de su equipo que casi siempre fueron protagonizadas por Salah, que marcó un gol.

El partido tuvo un desarrollo soso, con muchas impresiciones y ocasiones de gol. Aún así, las jugadas de peligro siempre fueron para el equipo luso, entre ellas un disparo de Cristiano que la defensa despejó bajo palos y un remate de cabeza de Rolando (que acabó en gol) que tuvo que ser anulado por posición adelantada del central en el minuto 41. El primer tiempo no fue muy cambiante y, tras un inicio algo agitado, terminó con un ritmo que transimitía cansancio.

Salah festeja el gol que ponía a “los faraones” por delante en el marcador
Fuente: Egypt Football Association

Para la segunda mitad, sin sustituciones de ninguna selección, se notó un cambio no solo posicional sino también de actitud en el equipo africano, lo que les llevó a jugar más cerca del área de Beto. Así fue que después de una jugada por izquierda organizada por Salah, derivó en un centro que e cayó a él mismo y que remató de primera con su zurda letal venciendo a Neto que alcanzó apenas a rozar el esférico. Cinco minutos después, Fernando Santos envió a Quaresma y André Gomes a la canha por Moutinho y Joao Mário, pretendiendo encontrar más verticalidad y un juego más directo con transiciones rápidas. Pasaban los minutos y el gol no llegaba. Guedes, Bruno Fernandes y Gelson Martins ingresaron y no lograron ayudar a la remontada en los noventa minutos.

Se había terminado el tiempo reglamentario. Mazzolen, el árbitro del partido, añade cuatro minutos más y Cristiano es el que más cree. Portugal encerraba a Egipto y, con más ganas que fútbol, buscaba ese gol que le permitiese empatar el encuentro. En el minuto 92, despegó un centro de esos que ya concemos todos de Quaresma desde banda izquierda, y Cristiano conectó con un cbaezazo hacia abajo que el arquero egipcio no pudo detener. Con nada más segundos antes del final, y después de haber empatado un partido que todos veíamos perdido, Cristiano anota y recoge el balón para apresurar el saque desde el centro: creía en la remontada. Inmediatamente después, Quaresma, ahora por banda derecha, gana un tiro libre que él mismo ejecutaría después y que, igual que en el primer gol, Cristiano remataría de cabeza para darle la victoria a su equipo.

Aunque en principio la jugada fue sancionada por un fuera de juego inexistente, el árbitro del encuentro corrigió la decisión apoyándose en el VAR.

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